AMARRANDO NUESTRA VIOLENCIA INTERIOR

02-10-2019


“El arma anudada”, escultura del artista sueco Fredrik Reutersward, que se encuentra en la entrada de la ONU en Nueva York, es en definitiva la expresión de miles de millones de personas en todo el mundo que deseamos, buscamos e imploramos poner un alto a la violencia en cualquiera de sus formas de todo espacio y lugar.
Hoy 02 de octubre, se conmemora el Día Internacional de la No Violencia a nivel mundial, fecha elegida por las Naciones Unidas en honor a uno de los más grandes y representativos personajes de la historia que luchó incansablemente por la Paz y la No Violencia, me refiero a Mahatma Gandhi, hombre que sentó las bases de una cultura de Paz, de no violencia y no agresión. Por ello, vale la pena reflexionar sobre nuestra forma de relacionarnos, nuestro comportamiento y reacciones ante diferentes circunstancias de vida que pueden o no alterar nuestra paz y hacernos actuar violentamente contra el prójimo.
Desde que salimos temprano a trabajar o estudiar, entre otros, nos envuelve un ambiente de carga violenta: gritos en los paraderos, gente empujándose, apretujándose en el transporte público para llegar a su destino. Se generan largas colas de más de una hora para embarcarse en un colmado tren o en el rebosante Metropolitano debido al tráfico caótico que origina más y más ruido, caldo de cultivo para que cualquier acción de conflicto termine en una acción de violencia.
Si a eso se le suma la inseguridad ciudadana: andar con miedo, temeroso de que en cualquier momento aparezca un individuo pegando tiros escapando de las autoridades. Nuestro nivel de inteligencia emocional debe ser muy alto o nuestro nivel de indiferencia nos domina por completo para poder sobrevivir día a día a esta terrible cotidianidad.
¿Somos los peruanos personas asertivas y emocionalmente estables? o ¿Somos los peruanos personas que ante un hecho solemos ser indiferentes y no actuar? ¿Cuál de las dos crees tú que los peruanos ponemos en práctica?
Considero, sin temor a equivocarme, que la indiferencia y la despreocupación ante este problema son lo que domina el accionar de todos en esta sociedad. Así se explica, claramente, como cada día la violencia y la inseguridad crecen perjudicándonos a todos, por nuestra indiferencia, por pensar solo en nosotros, por no actuar y dejar pasar. Por eso es que cada día nuestras caóticas ciudades son más caóticas y la violencia contra los niños, las mujeres y la ciudadanía sube a niveles nunca antes vistos en nuestro país.
Hoy, debemos hacer un alto y tomar a la violencia interior, a nuestra propia violencia, y anudarla como se muestra en la escultura de Fredrik Reutersward, y salir a las calles a inyectar en cada hombre, mujer, joven o niño, el espíritu de que todo va estar mejor, que solo necesitamos mirar la situación del otro con nuestros propios ojos y entender que la paz comienza con el cambio personal, con pequeños detalles, para luego convertirse en grandes acciones por la paz en nuestra sociedad. En tus manos está el cambio. ¡Feliz día de la No Violencia, haz lo tuyo!


Por: Jorge Roberto De Luise Saurré (Director General, Asociación Educativa Convivencia en la Escuela)

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